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martes, 26 de junio de 2012

Hola buenas...



Biografía

Hace unos meses me pidieron una pequeña biografía para acompañar mi porfolio en www.canonikos.com. Creo que el texto que les envié no es muy grande y me retrata suficientemente bien:

Nací una tarde de julio de 1960 en Castro Urdiales, donde vivo y trabajo actualmente.

La fotografía me apasiona, me parece una forma increíble de dar rienda suelta a la creatividad y una fuente inagotable de satisfacción personal.


Me interesan todos los tipos de fotografía, todos tienen algo especial que los hace atractivos, si bien, mi actividad se centra en la fotografía de paisaje y dentro de esta modalidad, es junto al mar donde me encuentro “como pez en el agua”. También disfruto perdiéndome con mi cámara en los bosques con lluvia o niebla, o por la montaña.

Mi fotografía aspira a transmitir y compartir emociones, aunque tengo que reconocer que también hay una parte de disfrute íntimo y personal, difícil de explicar, pero que muchos conoceréis por vuestra propia experiencia.

Como muchos he crecido en una familia con cámara de fotos, mi padre era un apasionado de la fotografía y todavía recuerdo el olor de las cajas de hojalata donde guardábamos las fotos en casa. El mar y la montaña siempre estuvieron ahí, presentes en todos los capítulos de mi vida, por lo que la fotografía de paisaje en la que me introduje de la mano de Fernando Sanchoyarto (excelente fotógrafo Castreño) no es otra cosa que una consecuencia lógica de todo lo anterior.

Así que si compartís esta afición no será difícil que nos encontremos en alguna playa, cala, bosque o montaña de esos que solemos frecuentar a menudo, y compartamos un agradable rato de charla. Hasta entonces…


Un saludo.



Mi reflexión sobre la fotografía. 


A mi juicio hay tres elementos que intervienen en el resultado final de una fotografía:

La calidad técnica del autor, importante tanto en el momento de la captura como en el de su procesado. Me refiero a que el autor tenga la solvencia suficiente para utilizar la cámara de forma adaptada al momento de la captura y a lo que pretende captar. Asimismo, se requiere dominio del software utilizado para el procesado, de tal forma que el resultado final sea aquel que persigue el autor.

El segundo elemento, aunque no en importancia, son el momento y el lugar. El momento y el lugar son esos dos parámetros que hacen una fotografía prácticamente irrepetible; esto no se puede plagiar, hay que estar allí y tener los recursos suficientes para poder capturar lo que se esta viendo o imaginando (no siempre la cámara captura lo que el ojo ve)

Por último el tercer elemento, la sensibilidad del autor, el bagaje cultural y las imágenes que forman parte de sus vivencias, y que en definitiva son su referente para percibir todo lo que le rodea. Nadie fotografía lo que no ha visto, imaginado o sentido en alguna ocasión.

Tanto la calidad técnica, como la sensibilidad, van íntimamente unidos. El fotógrafo debería ser capaz de capturar lo que pretende y de igual manera presentar la imagen deseada tras el procesado.

Dicho esto lo que queda es mucha transpiración y poca inspiración!


La Catedral (San Juan de Gaztelugatxe)